Reconocer las señales de artritis en perros antes de que la enfermedad avance puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de tu mascota. Dado que la artritis canina se desarrolla de forma gradual, la detección temprana suele depender de notar cambios sutiles en el comportamiento, la manera de caminar y los niveles de energía. Cuanto antes identifiques estas variaciones, antes podrás empezar a apoyar la comodidad y la movilidad de tu perro.
¿Qué es la artritis canina?
La artritis —también llamada osteoartritis o enfermedad articular degenerativa— es una afección crónica en la que el cartílago que amortigua las articulaciones de un perro se deteriora de forma progresiva. Sin esa capa protectora, los huesos rozan entre sí, lo que provoca inflamación, rigidez y dolor.
Puede afectar cualquier articulación, pero es más frecuente en las caderas, rodillas, codos y columna vertebral. Aunque suele asociarse con perros mayores, la artritis canina puede aparecer en etapas tempranas de la vida, especialmente en razas predispuestas a problemas articulares o en perros que hayan sufrido lesiones.
La artritis no tiene cura, pero detectarla en sus primeras etapas te da la mejor oportunidad de frenar su progresión y mantener a tu perro cómodo durante muchos años.
Primeras señales de alerta a tener en cuenta
Los perros son expertos en ocultar el dolor, por lo que las señales iniciales de la artritis pueden pasar desapercibidas fácilmente. Estas son las señales físicas que debes mantener en el radar:
- Rigidez después del descanso — Es posible que tu perro se mueva de forma lenta o torpe al levantarse de una siesta, y luego «se vaya soltando» tras unos minutos.
- Cojera o favorecer una pata — La cojera intermitente, especialmente después del ejercicio, es una de las señales de artritis canina más comunes.
- Dificultad para subir escaleras o saltar — La duda antes de subirse al sofá o la resistencia a subir escaleras puede indicar malestar articular.
- Ritmo más lento en los paseos — Un perro que antes trotaba adelante pero ahora se queda atrás podría estar sufriendo dolor articular.
- Articulaciones hinchadas o calientes — Palpar suavemente las articulaciones de tu perro a veces puede revelar inflamación.
Si alguna de estas señales aparece aunque sea de forma ocasional, vale la pena prestarle más atención. La intervención temprana es mucho más efectiva que esperar a que la movilidad se vea gravemente comprometida.
Consejo rápido: Lleva un breve registro semanal de los movimientos de tu perro: anota cualquier cojera, rigidez o reluctancia para hacer ejercicio. Este registro es invaluable para rastrear cambios sutiles con el tiempo y compartir tus observaciones con el veterinario.
Cambios de comportamiento que indican dolor articular
Más allá de los síntomas físicos evidentes, los perros con artritis incipiente suelen mostrar cambios en el comportamiento que los dueños pueden atribuir al envejecimiento o al estado de ánimo. Aprender a interpretar estas señales es clave para detectar la artritis canina a tiempo.
Irritabilidad o gruñidos. Un perro normalmente tranquilo puede gruñir o apartarse cuando lo tocan cerca de una articulación dolorida. Esto es una respuesta al dolor, no un cambio de personalidad.
Menor interés por jugar. Si tu perro ya no tiene ganas de jugar a buscar la pelota, al tira y afloja o de retozar con otros perros, el malestar podría ser la causa.
Lamido o mordisqueo excesivo. Los perros a veces lamen repetidamente una articulación que les duele. Revisa si hay pérdida de pelo o piel enrojecida alrededor de las caderas, codos o muñecas.
Cambios en la postura. Una espalda encorvada, la cabeza baja o el hecho de apoyar el peso de una pata a otra mientras está de pie son señales posturales sutiles que vale la pena notar.
Estas señales de comportamiento suelen ser las primeras pistas, y pueden aparecer semanas o meses antes de que la cojera sea evidente. Confía en tu instinto: tú conoces a tu perro mejor que nadie.
Factores de riesgo que aumentan las probabilidades
Cualquier perro puede desarrollar artritis, pero ciertos factores aumentan la probabilidad:
- Raza y tamaño — Las razas grandes y gigantes, como el Pastor Alemán, el Labrador Retriever y el Gran Danés, son más propensas, aunque las razas pequeñas tampoco están exentas.
- Edad — El cartílago articular se desgasta con el tiempo, lo que hace que los perros mayores sean más susceptibles.
- Exceso de peso — Los kilos de más ejercen una presión adicional sobre las articulaciones y aceleran el deterioro del cartílago.
- Lesiones previas — Un ligamento desgarrado, una fractura o una cirugía articular en etapas anteriores de la vida pueden derivar en artritis en esa articulación más adelante.
- Genética — La displasia de cadera o de codo, frecuente en ciertas razas, suele conducir a artritis secundaria.
Si tu perro pertenece a una o más de estas categorías, el monitoreo proactivo se vuelve especialmente importante. Explora nuestra amplia gama de productos de salud para perros para descubrir opciones que favorecen el bienestar general, incluidos suplementos articulares diseñados para mantener el cartílago y reducir la inflamación.
Cómo cuidar la salud articular de tu perro
Si bien no existe una forma de prevenir la artritis por completo, hay mucho que puedes hacer para frenar su progresión y mantener a tu perro activo y cómodo.
Mantén un peso saludable. Este es el paso más importante. Incluso una reducción moderada de peso puede disminuir significativamente la carga sobre las articulaciones inflamadas.
Proporciona ejercicio de bajo impacto. Los paseos cortos y frecuentes, así como la natación suave, mantienen las articulaciones en movimiento sin el impacto brusco que supone correr o saltar. La constancia importa más que la intensidad.
Considera los suplementos articulares. La glucosamina, la condroitina y los ácidos grasos omega-3 se usan ampliamente para favorecer la salud del cartílago y reducir la inflamación articular. Comenzar la suplementación antes de que aparezcan síntomas graves ofrece los mejores resultados.
Adapta el entorno del hogar. Las camas ortopédicas, las rampas en lugar de escaleras y los pisos antideslizantes pueden reducir la tensión diaria sobre las articulaciones doloridas. Los pequeños cambios suelen marcar una gran diferencia.
Mantén la salud general al día. El dolor articular puede empeorar cuando otras afecciones —como parásitos, infecciones o una nutrición deficiente— agotan la energía y los recursos inmunitarios de tu perro. Mantenerse al día con los cuidados preventivos, desde la prevención de pulgas y garrapatas hasta la protección contra la dirofilariosis, garantiza que el organismo de tu perro pueda concentrar sus recursos en la recuperación y la reparación.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad suelen comenzar a mostrar señales de artritis los perros?
La mayoría de los perros empieza a mostrar señales notables entre los 7 y los 10 años de edad, pero las razas grandes y los perros con lesiones articulares previas pueden desarrollar síntomas mucho antes. Prestar atención a la rigidez y a la reducción de la actividad en perros de mediana edad te ayuda a detectar la afección a tiempo.
¿Pueden los perros jóvenes desarrollar artritis?
Sí. Los perros con afecciones del desarrollo como la displasia de cadera, o aquellos que se están recuperando de lesiones articulares, pueden desarrollar artritis desde el año o los dos años de edad. El diagnóstico temprano y el apoyo articular proactivo son especialmente importantes para estos perros de riesgo.
¿La cojera es siempre una señal de artritis?
No necesariamente. La cojera puede deberse a un esguince, una pata cortada, una picadura de garrapata u otras lesiones. Sin embargo, si la cojera es persistente, recurrente o empeora después del descanso, la artritis es una posibilidad muy probable que amerita una investigación más a fondo.
Si has notado alguna de las señales mencionadas anteriormente, el mejor paso a seguir es llevar a tu perro al veterinario para que evalúe su estado y recomiende un plan de manejo personalizado. Mientras tanto, explora nuestra colección completa de productos de salud para perros para mantener a tu mascota protegida y sintiéndose de lo mejor.
